Cotidiano




El origami se puede ver en los satélites espaciales porque cuando llegan a lo más alto y están flotando ellos extienden sus alas como dobleces del origami papiroflexia en el espacio.

En general, la técnica del origami se limita a doblar láminas de papel finas. ¿Pero qué ocurre si queremos trabajar con materiales mucho más gruesos? Es lo que investiga Zhong You, catedrático de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad de Oxford. El ingeniero ha ideado un método innovador para que los paneles gruesos se puedan doblar.

Los paneles solares espaciales son materiales gruesos en los que el origami podría ser útil. Crédito: NASA.

“La ventaja es que la lámina gruesa seguirá la ruta del proceso de plegado de origami
diseñado para las hojas finas”, declara You a OpenMind, cuyo artículo se publica en la revista Science. Con otros métodos, la lámina se vuelve demasiado flexible, doblándose hacia otras formas no deseadas por el diseñador. M
etamorfosis robótica

Precisamente los mini robots diseñados por Shuehei Miyashita y su equipo se activan por un estímulo externo: el calor. Como publican en la revista Science, han conseguido que un pequeño cubo magnético se transforme en un robot que camina, rueda, flota y se desliza.

“El origami ofrece un gran potencial para convertir una forma 2D a una 3D”, indica a Open Mind Miyashita, investigador del grupo de Sistemas Inteligentes y Nanociencia de la Universidad de York y responsable del trabajo. El pequeño cubo se desplaza por una superficie magnética hasta situarse sobre una lámina de origami, que lo recubre. A esta capa se le pueden superponer más y el cubo sigue desplazándose. Cuando se sumerge en agua, se desprende de ellas o flota.

Dos ejemplos de materiales gruesos en los que podría utilizarse esta nueva técnica son los paneles solares y las superficies reflectantes de las antenas de los satélites enviados al espacio.

 

 

Comentarios

Entradas populares